Alpha, Beta, Gamma, Delta y Omicron: qué sabemos de las variantes del COVID-19

Autor: 
J.M.R.
Enero 11, 2022

La OMS ha detectado hasta el momento cinco cepas del coronavirus que preocupan a las autoridades sanitarias por su mayor capacidad de contagio.

A continuación, presentamos las características de las variantes de preocupación y de dos variantes de interés que circulan en América Latina.

Variante Omicron: la nueva variante

La variante Omicron (linaje B.1.1.529) es la más reciente de las variantes de preocupación. Fue reportada primera vez por autoridades de Sudáfrica el 24 de noviembre de 2021 y recibió su nombre griego y la clasificación como VOC por parte de la OMS un día después, el 25 de noviembre de 2021.

El profesor Tulio de Oliveira, director del Centro de Innovación y Respuesta a Epidemias en Sudáfrica, calificó a esta variante como una "constelación inusual de mutaciones".

Omicron tiene más de 30 mutaciones en la proteína de pico, que es la que ayuda al virus a "engancharse" a las células humanas. En este sentido, uno de los escenarios que más preocupa a los científicos es su posible impacto en la transmisibilidad y su potencial capacidad de evadir la inmunidad o protección previa.

El Instituto Nacional para las Enfermedades Infecciosas de Sudáfrica dijo este viernes que por el momento no se han detectado síntomas inusuales relacionados con esta variante.

Se han confirmado casos de esta variante en Sudáfrica, en Hong Kong (en un viajero procedente de África) y en Botsuana, según los datos del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Sudáfrica. Además, Bélgica notificó el 25 de noviembre de un caso.

 

Variante Delta: qué es y síntomas

La variante Delta (linaje B.1.617.2) fue detectada por primera vez en India en octubre de 2020. Recibió la denominación VOI el 4 de abril de 2021 y el 11 de mayo de 2021 fue nombrada una VOC.

"Esta variante parece trasmitirse con mayor facilidad. Puede disminuir la eficacia de algunos tratamientos con anticuerpos monoclonales y de los anticuerpos generados por algunas de las vacunas contra el COVID-19"

La jefa técnica de la respuesta al COVID-19 de la OMS, María Van Kerkhove, dice que la variante es preocupante porque se ha confirmado que su alta transmisibilidad. "Esto ha sido demostrado en varios países", indicó la epidemiología estadounidense en un el podcast Science in 5, de la OMS.

La variante ha sido detectada en 170 países y el organismo espera que siga su propagación en el mundo, pues hay varios factores que están contribuyendo a su transmisión, como el aumento de la movilidad social, que incrementa el número de contactos que los individuos tienen. Otro factor es la relajación el uso inapropiado de las medidas de salud pública y social.

Los síntomas de la enfermedad que causa la variante Delta son un poco diferentes a los de un caso típico de COVID-19.

Tim Spector, epidemiólogo del King’s College de Londres y que dirige el Estudio de Síntomas Zoe Covid, dijo a BBC Mundo que las personas más jóvenes que contraen la variante Delta pueden sentirse "más como si tuvieran un resfriado fuerte".

Según el estudio dirigido por Spector el síntoma más común entre los enfermos de COVID-19 que aún no han sido vacunados en Reino Unido— donde un 99% de los nuevos casos corresponden a la variante Delta— es el dolor de cabeza, seguido por dolor de garganta, flujo nasal, fiebre y tos persistente.

La variante Beta, o B.1.351, fue detectada por primera vez en Sudáfrica en mayo de 2020. Recibió la denominación como VOC el 18 de diciembre pasado, cuando comenzó a ser un dolor de cabeza para las autoridades sanitarias de su país de origen.

Esta cepa presenta varias mutaciones en la proteína S o especula viral, que es la que ayuda a que el virus se enganche a las células humanas. También presenta la mutación E484K, conocida a veces como la mutación “eek”, que parece ayudar al virus a evadir parcialmente los anticuerpos, indica un reporte de The New York Times.

La agencia de Naciones Unidas indica que la variante beta tiene una capacidad de transmisión más alta que la cepa original. No se ha confirmado, pero es posible que aumente el riesgo de hospitalización y mortalidad por COVID-19.

Se ha detectado que hay una reducción en la actividad de neutralización del virus en personas que han tenido la infección, pero que la respuesta de las células T, las principales responsables de la defensa, sigue siendo efectiva.

Variante Gamma: qué es y origen

La variante Gamma (linaje P.1) fue detectada en Manaos, Brasil, en noviembre de 2020. Entonces, la ciudad amazónica era uno de los principales focos de la pandemia, con cifras récords de contagios y los hospitales colapsados.

"Esta variante disminuye la eficacia de algunos medicamentos con anticuerpo monoclonales y de los anticuerpos generados por una infección previa del COVID-19 o por la vacuna", según la la Clínica Mayo.

Se han reportado casos de COVID-19 por la variante Gamma en 91 países, cinco más que la semana previa, según el reporte de la OMS. Al igual que la variante Beta, podría estar relacionada con un incremento en el riesgo de hospitalización.

Hasta el momento, no se han reportado problemas para su diagnóstico con las pruebas usadas actualmente.

En países sudamericanos como Brasil, Chile, Uruguay y Argentina es la variante dominante. Todos estos países vivieron una ola de contagios entre abril y junio.

Variante Alfa: qué es y mutaciones

La variante Alfa es la primera cepa de preocupación nombrada por la OMS y otros organismos. Fue detectada por primera vez en Reino Unido en septiembre de 2020 y recibió la denominación como VOC el 18 de diciembre del año pasado.

Se han detectado casos de la variante Alfa en 193 países, territorios o áreas, de acuerdo con el último reporte epidemiológico de la OMS.

Fue la variante dominante en Reino Unido por mucho tiempo y fue la responsable del confinamiento que vivió Inglaterra desde diciembre y cuyas últimas restricciones fueron levantadas apenas el 19 de julio.

Según la OMS, se ha confirmado que tiene una mayor transmisibilidad que la cepa original y que aumenta el riesgo de recontado. Ha incrementado el riesgo de hospitalización por COVID-19 y es posible que haya aumentado la severidad de la infección y la tasa de mortalidad.

El organismo indica que por sus mutaciones en la proteína S, tiene un impacto limitado en las capacidades de diagnóstico de la enfermedad.

Por qué la variante Lambda le interesa a la OMS

La variante Lambda fue detectada por primera vez en Perú en diciembre de 2020, de acuerdo con la página de seguimiento de variantes del SARS CoV-2 de la OMS. Hasta la semana pasada, era la variante predominante en su país de origen, donde representaba el 70% de los nuevos contagios.

La variante Lambda comparte algunas mutaciones con otras variantes del COVID-19 que hacen pensar que es más transmisible que la cepa original.

"Lo más probable es que sea más transmisible porque es la única manera de explicar su rápido crecimiento. En Chile y Perú ha seguido avanzando fuertemente, mientras que en la provincia de Buenos Aires ya representa más del 40% de los casos", dijo Pablo Tsukayama, coordinador del Laboratorio de Genómica Microbiana de Perú, a la BBC Mundo en junio.

"Y el solo hecho de que sean más transmisibles, se traduce en más hospitalizaciones y fallecidos", agregó.

Debido a que en América Latina la vigilancia epidemiológica es más débil que en otras regiones del mundo, aún no se tiene mucha información sobre la vacuna.

Tsukayama, doctor en microbiología, explicó que con la variante Lambda no se han reportado mayores cambios frente a los que ya se conocen con las otras mutaciones pero que, basado en algunos informes anecdóticos de doctores, podría haber una mayor frecuencia de problemas intestinales.

Lambda recibió el nombramiento como variante del interés el 14 de junio. Los estudios de laboratorio muestran que tiene mutaciones que resisten a los anticuerpos inducidos por las vacunas.

Variante Mu, la variante colombiana

La OMS presentó esta semana una nueva variante de interés. Recibió Mu, que como el resto de los nombres de las variantes, es una letra del alfabeto griego.

Mu lleva varias mutaciones clave, como E484K, N501Y y D614G, que se han relacionado con una mayor transmisibilidad y una menor protección inmunitaria.

La variante Mu fue detectada por primera vez en Colombia en enero pasado, y desde entonces se le ha encontrado en otros países suramericanos y Europa.

"Si bien la prevalencia mundial de la variante Mu entre los casos secuenciados ha disminuido y es actualmente inferior a 0.1%, su prevalencia en Colombia (39%) y Ecuador (13%) ha aumentado constantemente", señaló la OMS.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades ya la había catalogado como una variante de interés, mientras que el Ministerio de Sanidad de Inglaterra describe la B.1.621 como una variante en fase de investigación.

Un funcionario de la OPS dijo a la agencia Reuters que la transmisión de la variante Mu en América sigue siendo esporádica y aún no hay estudios para concluir que es más contagiosa que otras.

 

LUX, PAX, VIS.

Dpto. Comunicación Educativa.